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El Vecino Curioso: el vecino curioso en el corazón de Madrid
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El Vecino Curioso: el vecino curioso en el corazón de Madrid

16 de noviembre de 2025

El Vecino Curioso: el vecino curioso en el corazón de Madrid

"El Vecino Curioso" (en español, "El Vecino Curioso") es una de esas joyas ocultas de Madrid que captura perfectamente el espíritu curioso y cotidiano de la ciudad. Esta escultura de bronce fue creada en 1999 por el escultor Salvador Fernández Oliva. Representa a un hombre de mediana edad apoyado en una barandilla con las manos, con una pierna cruzada sobre la otra, como si estuviera charlando o observando su entorno con interés. Sin pedestal, la estatua está fijada directamente al bordillo, lo que la hace parecer un verdadero vecino entre la gente.

¿Dónde se encuentra y por qué allí?

La estatua está ubicada en la intersección de las calles Calle Mayor y Calle de la Almudena, en el barrio de La Latina (zona central), justo al lado de las ruinas de la antigua iglesia de Nuestra Señora de la Almudena (también conocida como Iglesia de la Almudena). Esta iglesia del siglo XVI fue demolida en 1868 para dar paso a la actual Catedral de la Almudena, pero sus restos se conservaron como recuerdo histórico. El "vecino" parece estar asomándose, mirando con curiosidad estas ruinas; de ahí el nombre que le dio el propio escultor. Es un homenaje a la memoria colectiva de Madrid y a la tradición española de los vecinos curiosos que espían obras o chismorrean en el barrio. Cómo llegar: desde la Plaza Mayor, camine hacia el oeste por Calle Mayor unos 10 minutos. O en metro: estación Ópera (líneas 2, 5 o R) o Sol (líneas 1, 2, 3). Un lugar ideal para un paseo gratuito y fotos, cerca del Palacio Real y la catedral.

Datos curiosos y anécdotas

Tocar por suerte: al igual que muchas esculturas callejeras (como el Manneken Pis en Bruselas o la tumba de Víctor Noir en París), la gente ha creado la tradición de tocar la nalga del vecino para tener buena suerte. ¡El bronce allí brilla más debido al desgaste! No es oficial, pero se ha convertido en un ritual divertido muy querido por los turistas.

Escultura

Contexto histórico: la obra fue encargada en 1996 dentro de un acuerdo entre el Ayuntamiento de Madrid y la comunidad autónoma para restaurar el patrimonio urbano durante las obras en el eje de Calle Mayor. Salvador Fernández Oliva, escultor madrileño y ganador de premios (por ejemplo, el Premio Manuel Viola en 1991), la fundió en la fundición Capa. Ha participado en exposiciones en el Museo de Arte Moderno y en la galería Jovenart.

En la cultura popular: aparece en guías turísticas, publicaciones de Instagram e incluso en vídeos virales sobre "esculturas que se tocan para tener suerte". En X (Twitter), se menciona en hilos sobre curiosidades madrileñas o como ejemplo de arte callejero vivo; por ejemplo, un reciente tuit la compara con estatuas globales que traen "buenas vibras".

¿Vale la pena visitarla?

Definitivamente, si te gustan las historias detrás de las piedras. Es un símbolo de cómo Madrid combina lo antiguo con lo moderno, lo cotidiano con lo eterno. Si vas, haz una foto "curiosa"—y si la tocas, hazlo con respeto al arte. Existe un recorrido temático por las esculturas de Madrid que incluye a esta y otras, como "Jacinto el Conserje"

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o "Julia la Estudiante."

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