Del Altái a América: la huella genética de una migración ancestral
Del Altái a América: la huella genética de una migración ancestral
13 de noviembre de 2025 — Nuevos datos genéticos siguen reescribiendo la historia humana. Hace diez años, en 2012, un equipo internacional de científicos publicó un estudio que vinculaba a los pueblos indígenas americanos con una remota región montañosa del sur de Siberia: el Altái. Los resultados, publicados en la prestigiosa revista American Journal of Human Genetics, confirmaron que los ancestros de los indígenas vivieron aquí hace unos 25 000 años, mucho antes de que sus descendientes cruzaran al Nuevo Mundo.
¿Qué reveló el estudio?
Los autores —antropólogos de la Universidad de Pensilvania (EE.UU.), del Instituto de Citología y Genética de la Academia Rusa de Ciencias (Novosibirsk) y otros centros científicos— analizaron el ADN mitocondrial (heredado por vía materna) y el cromosoma Y (por vía paterna) de más de 500 altayos indígenas y lo compararon con datos genéticos de 1500 indígenas americanos de Norteamérica y Centroamérica.
Hallazgos clave:
- Época de los ancestros comunes: ~20–25 mil años atrás
- Región de origen: Sur del Altái (Rusia, Mongolia, China, Kazajistán)
- Marcadores genéticos: Haplogrupos de ADNmt: C, D; cromosoma Y: Q (incluyendo Q-M3 — típico en indígenas americanos)
- Tiempo de divergencia de las líneas: ~13–14 mil años atrás
- Migración hacia América: Hace 15–20 mil años a través del puente terrestre de Beringia
Cita del comunicado de prensa de la Universidad de Pensilvania (26 de enero de 2012):
"Una pequeña región montañosa en el sur de Siberia podría ser el origen genético de los primeros pueblos indígenas americanos."
¿Cómo ocurrió esto?
Hace 25 000 años, en pleno máximo glacial, una pequeña población de cazadores-recolectores habitaba los contrafuertes del Altái. El clima era severo, pero la región actuaba como un refugio genético, donde se mezclaban linajes asiáticos orientales y euroasiáticos occidentales.
Alrededor de hace 20 000 años, parte de este grupo emigró hacia el noreste, hacia la actual Yakutia y Chukotka. Llevaban consigo un conjunto único de genes que luego sería la base de todos los pueblos indígenas de América.
Hace aproximadamente 15 000 años, cuando el nivel del mar descendió 120 metros, emergió el puente terrestre de Beringia: un corredor entre Asia y Alaska. Por allí pasó la primera ola de migrantes.
Importante: No se trató de una migración directa del Altái a América, sino de una dispersión en varias etapas a través de Siberia y Beringia. El Altái es solo la cuna genética de una de las líneas clave.
Confirmaciones en otros estudios
Desde entonces, los hallazgos de 2012 han sido confirmados múltiples veces:
- 2013 — el genoma de un niño de Malta (lago Baikal, ~24 000 años atrás) mostró que estaba genéticamente más cerca de los indígenas americanos que de europeos o asiáticos orientales actuales (Nature).
- 2018 — el análisis de ADN antiguo de la cueva Chagyrskaya (Altái) reveló rastros de denisovanos y primeros sapiens, cuyos genes llegaron parcialmente a América.
- 2021 — un estudio en Cell precisó que la divergencia entre linajes siberianos y americanos ocurrió hace ~36–25 mil años, con un pico en el Altái.
¿Qué significa esto para nosotros?
Esta historia no es solo un dato científico. Es un recordatorio:
- Las fronteras son convencionales. Un mismo pueblo puede habitar dos continentes separados por 15 000 km y 20 000 años.
- El ADN es el pasaporte de tus ancestros. Hoy cualquiera puede hacerse una prueba (23andMe, Ancestry, MyHeritage) y encontrar en sus genes rastros del Altái, Beringia o la América antigua.
- La ciencia une. Científicos rusos, estadounidenses y mongoles trabajan juntos para reconstruir la historia común de la humanidad.
¿Quieres descubrir tus raíces?
- Hazte una prueba de ADN autosómico + ADNmt + cromosoma Y.
- Busca estos haplogrupos:
- ADNmt: A, B, C, D, X
- ADN-Y: Q-M242, Q-M3
- Compara con bases de datos como GenBank, FamilyTreeDNA, YFull.
Tal vez también tú llevas en ti la sangre de los antiguos altayos — los primeros americanos.
Fuentes:
- Dulik et al. American Journal of Human Genetics, 2012 doi:10.1016/j.ajhg.2011.12.014
- Comunicado de prensa de la Universidad de Pensilvania, 2012
- Raghavan et al. Nature, 2014 (genoma de Malta)